A principios de la década de los 70 tuvo lugar, a través del uso de las tecnologías del vídeo y del medio televisivo, la irrupción de un nuevo modelo comunicacional dentro del campo artístico y del activismo político. Al calor de los movimientos contraculturales y con la aparición de los primeros equipos de grabación de vídeo portátiles (Sony lanzó al mercado su portapack en el año 1968), se desarrollaron nuevos discursos y acciones críticas que pusieron en cuestión alguno de los paradigmas establecidos dentro del marco institucional del arte (concepto de autoría, relación emisión-recepción, etc.) y de la información mass-mediática, ayudando con ello a abonar el campo de cultivo para la creación de una nueva esfera de comunicación contrahegemónica. Crear a partir del uso emancipador de los medios, verdaderos espacios de comunicación compartidos y socializar sus aparatos de producción, -tarea ésta en la que ya estaban las radios libres-, serán algunos de los fines propuestos por los nuevos artivistas del medio televisivo
Aunque debemos señalar el espacio inaugural y la mayor profusión de estas prácticas de "guerrilla televisión" en el continente americano –Canadá y Estados Unidos principalmente-, se simultanearán en ese tiempo diversas experimentaciones comunicativas, de distinta intensidad, en la periferia de los "centros" anteriores. Es a mediados de los años setenta cuando tienen lugar, en dos contextos distintos de la geografía catalana, las primeras experiencias de intervención crítica en la esfera televisiva del Estado español. Cadaqués, Canal Local (1974) y Barcelona, Distrito Uno (1976), proyectos de televisión comunitaria del artista Antoni Muntadas, proponen alternativas en la rígida pirámide de la comunicación televisiva estatal. Ambas experiencias prototípicas surgen con la intención de propiciar dinámicas que lleven a la creación de plataformas de comunicación descentralizadas, alejadas de las imposturas de la estructura y el discurso mediático construido por el régimen franquista, proceso que culminaría, ya en democracia, con la aparición de la primeras televisiones locales o de calle.
Estos proyectos, que siguen las investigaciones sobre gramática cultural de las corrientes conceptuales y políticas del arte de los setenta, suponen también un intento por salir del endógeno mundo del arte de épocas anteriores, procurando una inmersión del arte en la vida, en la realidad más cercana, convirtiéndose en una herramienta útil para visibilizar sus transformaciones, sus disensos, sus conflictos... Tanto la experiencia en Cadaqués como la realizada en el actual distrito de Ciutat Vella en Barcelona acotan un marco de trabajo en un lugar y un tiempo concreto, construyendo una red de colaboración abierta y flexible con el contexto sociocultural más próximo.
Esta misma dirección será la que sigan los nuevos órganos de la comunicación independiente, desde las televisiones alternativas y comunitarias o de calle (telestreet) hasta las plataformas telecomunicativas por internet. Todos estos modelos están llevando a cabo prácticas de comunicación contextualizada, “fuertemente ligadas al territorio, pero abiertas al mismo tiempo al paradigma horizontal de la red”1. Ésta ha propiciado la emergencia de una nueva cultura participativa que está contribuyendo a desdibujar la tradicional división entre emisores y receptores, formando una nueva subjetividad, de enunciación múltiple, con capacidad de intervenir en la vida política y social a través de la construcción de verdaderos espacios públicos de comunicación.
Este nuevo horizonte comunicacional, posible sólo a través del establecimiento de redes de cooperación social, tiene como fin transformar el medio televisivo para que vuelva, como señala Clara Garí, a recuperar su efecto encantador: "este hechizo es natural, no es un resultado de la excelencia de los programas sino efecto de su pura y simple proximidad"2.
1. Berardi Franco, Jacquemet Marco, Vitali Giancarlo. Telestreet. Máquina imaginativa no homologada. Ed. El Viejo Topo, Mataró. 2004, pg 15.
2. Horitzó TV: Perspectives d'una altra televisió posible. Jordi Sánchez Navarro (ed). Textos: Clara Garí, Jordi Sánchez Navarro, Daniel E. Jones... [et al.]. Institut de Cultura de l´Ajuntament de Barcelona, 2007, pg 155. |
1) PRIMERA SESIÓN DE TALLER
-Sesión teórica:
Introduciremos las posibilidades abiertas por la televisión independiente como herramienta de acción-participación de carácter creativo y transformador. El caso de ZonaChanaTV y Neokinok.tv
-Sesión práctica:
Presentaremos distintos medios y herramientas para la realización de una plataforma de transmisión de contenidos on line.
Llevaremos a cabo la construcción de un estudio-plató portátil de bajo presupuesto en el espacio de taller.
2) SEGUNDA SESIÓN DE TALLER
-Sesión teórica:
Debatiremos sobre la necesidad de plataformas de comunicación propias; mediactivismo, contrapublicidad, etc., y de la relación entre la tecnología, las telecomunicaciones y la sociedad.
-Sesión práctica:
Realizaremos una salida en la que realizaremos contenidos para la puesta en marcha de un canal de televisión on line. Para la creación de contenidos se puede trabajar a partir de: intervenciones a nivel local (entrevista, narraciones documentales o poéticas, …), experimentación mediática, presencia en los medios convencionales, o mediante la exploración de proyectos de comunicación que puedan estar relacionados con las propuestas del taller.
3) TERCERA SESIÓN DE TALLER
-Sesión teórica:
El stream on line. Aplicaciones de streaming de video online para crear nuestro propio canal de televisión.
-Sesión práctica:
Creación de una página web dinámica como plataforma para albergar nuestro canal de televisión (CAAM, 2009). Diseño de escaleta y subida a la red de materiales. |